miércoles, 16 de junio de 2010

El aborto en Chile


Hasta hace unos veinte años, el aborto terapéutico fue un procedimiento relativamente común y aceptado por la mayoría de los médicos como el mas apropiado para preservar la vida de la madre o su salud en complicaciones especiales del embarazo.

Chile y Colombia hasta el año 2001 eran los únicos países de Súdame rica en que el aborto es ilegal bajo cualquier circunstancia. Ello, porque la corte constitucional de Colombia decidió aprobarlo en los casos de una violación o de una inseminación artificial realizada sin consentimiento, esto indica que si una madre puede certificar que ha sido agredida de alguna de estas dos maneras, tanto ella como el cuerpo medico que le practique un aborto quedan exonerados de toda pena.

Solo cuatro países de América latina y el caribe comparten la posición de Chile, cuya legislación prohíbe el aborto sin excepciones. Estos son Haití, Honduras, El Salvador y República Dominicana.

Dentro de la sociedad chilena el sector mas afectado es el de las mujeres de escaso recursos económicos y poca educación son las típicas víctimas de procedimientos insalubres por lo general se realizan en lugares no apropiados y por personas no especializadas Cualesquiera que sean sus razones para tomar la difícil decisión de no tener un hijo, estas son las mujeres que típicamente se ven sometidas a procesos penales y a menudo a la cárcel.

Bajo el nombre de aborto terapéutico de distintas maneras y con diversos nombres, esta practica se realiza hoy en clínicas y hospitales. Actualmente, se estima en 150.0000. - los abortos que se realizan en Chile cada año, la mayoría en forma clandestina, pero la cifra oficial registra 20.000. - egresos hospitalarios por causas de abortos naturales o provocados Un numero bastante superior a los 90 casos anuales que se registraban cuando la ley estaba vigente ( 1980.)

Sin importar las convicciones del médico, y aunque en muchos casos se prefiera utilizar otros términos, cuando es necesaria la interrupción del embarazo para salvar a la madre, como plantea el concepto de “ Aborto Terapéutico “, el tratamiento se realiza este tipo de intervenciones se practica hoy e incluso algunos facultativos opinan que no es ilegal, ya que no debiera ser materia de ley el salvar la vida, por ejemplo, de una madre que de seguir con un embarazo tubario morirá por un shock hemorrágico

ACTITUDES FRENTE AL ABORTO


Esta encuesta recoge una amplia muestra de opinión y revela claramente la preferencia por una elección a favor de la vida del que está por nacer.
Las respuestas de los hombres, sin embargo, muestran una tendencia siempre un poco más alta en relación con las mujeres frente a la posibilidad del aborto. No pocas veces, en sociedades machistas, las responsabilidades del varón frente a una nueva vida tienden a diluirse.

¿Cómo reaccionaría, si en este momento
se quedaría embarazada?

HOMBRE MUJER

- No abortaría y se

responsabilizaría del niño 77.8% 67.6%

- No abortaría, pero no se

responsabilizaría de la

crianza del niño 4.9% 4.4%

- Pensaría en abortar 8.6% 17.6%

- Casi seguro que abortaría 1.2% 5.9%

- NSC 7.4% 4.4%

TESTIMONIOS

CASO 1

"Fui violada a punta de un cuchillo a menos de una cuadra de mi casa, cuando tenía sólo 16 años. Mi asaltante desconocido se perdió en la noche, dejándome herida después de haberme amenazado para que no le dijera nada a nadie. Por 27 años no lo dije nunca, excepto a mi esposo muchos años después. Concebí y di a luz a una niña después de la violación, ella era preciosa, y es lo único bueno que resultó de ésta.

Cuando Robin tenía 18 meses la di en adopción, pero Dios tenía un plan especial y nos conocimos cuando ella tenía 27 años, después que mi propio proceso de sanación me había preparado. Sus primeras palabras para mí fueron: caramba me alegro mucho de que no te hayas hecho el aborto. Robin resultó ser una parte importante del proceso de sanación, y le doy gracias a Dios hoy en día porque no hice nada en mi juventud por lo cual hubiera tenido que sufrir el resto de mi vida, a que no le hubiera dado la oportunidad a mi hija de decirme aquellas conmovedoras palabras. El mal llamado aborto legal y seguro la hubiera silenciado para siempre.

Hoy en día Robin tiene 33 años y está muy contenta de estar viva, y yo estoy

trabajando para ayudar a otras víctimas, llevándoles la verdad y el poder de sanación que sólo Jesús da. Dios conoció a Robin cuando era formada en mi vientre y conoce a todos los demás que han sido concebidos a través de la violencia de la violación o el incesto. Aún en estas circunstancias son todos preciosos para Él, y tienen un sentido tan importante como el suyo y el mío, si sólo se les da la oportunidad de probarlo.

El aborto es una segunda violación, pero más traumática aún porque es un pecado, y la violación no lo es (para la víctima), y tarde o temprano tenemos que dar cuenta de nuestros pecados".

Caso 2: Sra. Holly M. Dutton

"En realidad con todo lo mala que es la violación, perder al bebé es mucho peor... no importa cómo haya sido concebido el niño, escoger la vida es la única manera de salvaguardar la auto-estima de l madre, así como la dignidad del niño prenacido.

Mi aborto provocado a los 17 años no se debió directamente a la violación que sufrí a los 12, pero fue la explosión de una bomba emocional de tiempo que había sido activada 5 años antes. Yo fui arrebatada de mi propia cama y violada a dos cuadras de mi casa por un extraño. Después de dos horas terribles él me dejó en mi hogar y retorné a mi cama. Al otro día yo estaba tan callada y retraída que al contarle a mis padres lo que había sucedido no me creyeron. Tenía miedo de someterme a un examen médico, por lo que la violación no fue reportada y el violador nunca fue encausado. Puesto que no había podido convencer a mis propios padres de que estaba diciendo la verdad, pensé que nadie me creería tampoco y no lo mencioné ni siquiera al sacerdote de mi iglesia.

Debido a que sentía el deseo de vengarme de mis padres por no creerme, y mis ataques epilépticos me impedían tomar drogas, pensé que la única manera de hacerlo era salir embarazada. En febrero de 1973 a los 17 años al fin lo logré, pero casi inmediatamente me recomendaron un aborto, el cual me hice cuando tenía dos meses de embarazo. Lo que siguió fue una pesadilla: el Síndrome Post Aborto durante 17 años.

Me obsesionaba la culpa, el dolor era abrumador, y aunque los médicos habían justificado el aborto por mis ataques de epilepsia todavía me sentía culpable de haber matado a mi bebé porque mi inmoralidad había traído esta tragedia. Pensé muchas veces en suicidarme, pero temía a la muerte por miedo al castigo divino. Con la ayuda de otras personas, pude encontrar el amor y perdón de Jesús... el Señor lentamente fue liberándome de más de 20 años de tensión debida a la violación y al aborto".

CASO 3: SRA. JACKIE BAKKER

"Cuando tenía 19 años fui violada a punto de pistola, me sentí sucia, usada y robada de toda mi dignidad. Menos del uno por ciento de las mujeres son violadas salen embarazadas, pero yo fui una de ellas. Primero me negaba a creerlo, pero mi cuerpo comenzó a sufrir cambios, y me di cuenta de que ya no podía ocultarlo por más tiempo: estaba embarazada. Pensé que tenía que haber un modo fácil para salir de eso.

Recién me habían entrevistado para una posición en un trabajo, pero más que el riesgo de mi perder el trabajo, me preocupaba el tener que dar al hijo del hombre que me había violado. Cuando mi hermana me sugirió el aborto me sonó como la solución perfecta. El aborto todavía era ilegal, pero mi hermana hizo los arreglos. Conocí a un hombre que me llevó a la oficina de un médico, pero éste me dijo que no me podía hacer el aborto porque tenía una infección tan fuerte en la garganta, que si me llegaba al útero podía morirme. Por lo tanto, me envió a mi casa y tuve que vivir con el hecho de que estaba embarazada y seguir adelante.

Más tarde me encontré un médico que me ayudó a ver que la vida es valiosa. Comencé a sentir amor y aceptación por mi bebé, especialmente después que lo sentí moverse. Me alegré por la nueva vida que llevaba dentro de mí y casi me olvidé de cómo había comenzado.

Cuando finalmente se lo dije a mis padres, mi papá se horrorizó de que estuviera embarazada, especialmente de un violador. Otro médico nos puso en contacto con la Paternidad Planificada (Institución Internacional Anti-Vida), donde me dijeron que el aborto era la única solución y no me ofrecieron alternativas. Les creí cuando me dijeron que mi pesadilla pronto acabaría y que podría continuar con mi vida después del aborto como si nada hubiera sucedido- Mis padres me hicieron testificar ante el Fiscal sobre la violación para que pudiera tener un aborto legal, pero cuando éste fue aprobado ya yo tenía 22 semanas de embarazo y quería conservar a mi bebé. Sin embargo, sentí una terrible presión de todos, especialmente de mis padres, y al fin cedí. Me inyectaron una solución salina y 18 horas más tarde... di a luz a una pequeña bebita que estaba totalmente formada y era perfecta... esperaba que comenzara a llorar y que estuviera viva.

Sentí un vacío que nadie puede llenar al descubrir que los efectos del aborto continuaron, mucho tiempo después que los recuerdos de la violación. Por los próximos tres años experimenté horribles depresiones y pesadillas. Por el contrario de todo lo que me habían dicho, era mucho más difícil lidiar con el aborto que con la violación. La violación fue un crimen terrible contra mí, una víctima inocente, el aborto fue la matanza de mi hijo inocente, y yo participé voluntariamente. Traté de convencerme a mí misma de que tenía una buena razón para abortar, después de todo había sido violada, pero el dolor no me dejaba pensar sobre esto".

CASO 4: SRA. JULIE MAKIMAA

"Mi nombre es Julie Makimaa y si el aborto hubiera sido legal en 1964 yo no estaría aquí hablando. Fui adoptada cuando era una bebita en California y criada allí hasta 1979, año en que mis padres se mudaron al norte de Michigan. Poco tiempo después me casé y comencé a buscar los papeles de adopción para encontrar la identidad de mi madre biológica. Tres años y medio más tarde nos reunimos y desde entonces tenemos una relación muy especial. Mi esposo y yo éramos pro-vida antes de que yo conociera a mi madre, pero por primera vez pensamos acerca de los embarazos por incesto o violación y si el aborto se debía permitir en estos casos. ¿Pero cómo podría yo apoyar el aborto? Verdaderamente estaría negando mi propia vida, mi propia existencia. Opino que todo niño tiene un propósito especial en la vida y el derecho a vivir, ¿qué importa cómo comenzó nuestra vida?

Verdaderamente hay dos víctimas. Como sociedad hemos tratado a estas mujeres y a sus hijos como si fueran los criminales, ¡y esto tiene que terminar! Opino que debemos ofrecerle nuestra compasión y ayuda a las mujeres y a sus hijos, y nunca debemos siquiera pensar en el aborto como una ayuda... muchas mujeres que han abortado un embarazo producto de una violación, se han encontrado con que los efectos posteriores del aborto son mucho más devastadores que los del ataque sexual".

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